La crisis humanitaria y económica que atraviesa Haití, sumada a un escándalo de corrupción que implica a varios miembros de la clase política, incluido el presidente, ha desatado violentas manifestaciones en el país caribeño. 

Las violentas protestas iniciaron hace dos semanas en distintas ciudades haitianas y fueron impulsadas por grupos opositores que exigen una investigación sobre el uso de US$3.800 millones de fondos que recibió Haití como parte del acuerdo Petrocaribe.

Este programa de asistencia fue creado en 2005 por el gobierno de Hugo Chávez en Venezuela para ofrecer petróleo a precio subsidiado para los países del Caribe.

Una investigación realizada por una comisión del Senado haitiano señaló a 14 exfuncionarios del gobierno del expresidente Michel Martelly (2011-2016) como responsables por el supuesto mal manejo de estos recursos. Ninguno de ellos ha sido imputado por las actuales autoridades judiciales.

Según publicó la prensa local, los manifestantes también exigían la renuncia del actual mandatario -quien llegó a la política de la mano del expresidente Martelly- por considerar que él también había participado en la mala administración de los recursos.

Durante las protestas en la capital haitiana, Puerto Príncipe, un grupo de manifestantes antigubernamentales quemó una bandera de Estados Unidos y pidió ayuda a Rusia, China y Venezuela para resolver la crisis que ha paralizado a Haití.

En la congregación participaron un grupo personas que aseguran que el expresidente Michel Martelly y el actual jefe de Estado, Jovenel Moïse, fueron puestos en el poder por EE.UU.

"Queremos decir que nos divorciamos completamente de los estadounidenses: ya hemos tenido demasiada ocupación de manos de EE.UU., no podemos más", explicó, citado por la agencia AFP, Bronson, representante del pequeño grupo de manifestantes que prendió fuego a la bandera de país norteamericano.

"Le pedimos a Rusia, a Venezuela, a la gran China... que echen un vistazo a la miseria que vivimos aquí", continuó Bronson.