La ley 16-19, que prohíbe el uso de hookah en lugares públicos y privados en el país, fue promulgada la noche de este lunes por el presidente de la República, Danilo Medina. La normativa indica que el uso del instrumento es transmisor de enfermedades y que en el país está incrementando el consumo de drogas.

En el artículo tres, la ley expresa que se prohíbe el uso de la pipa en lugares cerrados bajo techo de uso colectivos públicos y privados y en vehículos destinados al transporte de pasajeros.

Igualmente, el cuatro establece que se sancionará con el pago de cinco a diez salarios mínimos del sector público, a los propietarios de lugares públicos y privados que permitan o toleren el uso del referido aparato en sus establecimientos.

En tanto, el artículo cinco, indica que la pena será de cinco a 15 salarios mínimos del sector público a toda persona que utilice la hookah en los establecimientos establecidos en el artículo tres.

De igual manera, la ley, de autoría de la diputada Miladys Núñez, que el no cumplimiento de las presentes disposiciones implica la incautación e “inmediata” destrucción de la hookah y sus componentes.

La ley establece como responsable de su cumplimiento a la Procuraduría General de la República y entra en vigencia el día de su promulgación y publicación.

Los considerandos

La Ley 16-19, que fue aprobada en la sesión del Senado de fecha 22 de enero de 2019, tiene ocho artículos e igual cantidad de considerandos. En el primero de ellos, establece que la Constitución dominicana prestará asistencia a los sectores vulnerables y “combatirá los vicios sociales” con las medidas adecuadas. En el tercero, explica que el usuario de la hookah “al compartir la boquilla está expuesto a la transmisión de enfermedades como la tuberculosis, el herpes labial, cáncer de pulmón y la destrucción de los dientes por causa del sarro”.

En el cuarto señala que, si bien es cierto, que en las culturas orientales el uso de la hookak se da para fumar cigarrillos, en el país “se le está dando un uso inadecuado”. En tanto, en el considerando número siete indica que: “Que el uso de la hookah se ha convertido en un atractivo para jóvenes, adolescentes y estudiantes, ya que en la cual no solo recurren al tabaco, sino que están empleando otras sustancias ilícitas, provocando un consumo mayor de drogas”.

También establece, en el apartado ocho, que este artefacto ha llegado a los parques y colmadones, bares y discotecas, establecimientos que lo alquilan a los presentes sin tener en cuenta las condiciones de salubridad y de la supervisión de las sustancias que serán inhaladas.