La depresión, creada por el impacto de un asteroide, tiene unos 300 metros de profundidad y más de 30 kilómetros de diámetro.

Un equipo internacional de investigadores ha descubierto un gigantesco cráter creado por el impacto de un asteroide y oculto bajo una espesa capa de hielo en el noroeste de Groenlandia, informó la NASA en un comunicado.

El cráter, el primero hallado bajo el hielo de la isla, tiene unos 300 metros de profundidad y más de 30 kilómetros de diámetro. Se trata de un área más grande que la de la ciudad de París y uno de los 25 cráteres de impacto más grandes en la Tierra.

Durante los últimos tres años, el grupo, liderado por investigadores del Centro de GeoGenetics de la Universidad de Copenhague en el Museo de Historia Natural de Dinamarca, trabajó para verificar el descubrimiento, que realizaron inicialmente en julio de 2015 utilizando datos de la NASA.   

Según el estudio, publicado en la revista Science Advances, el cráter se formó hace menos de 3 millones de años, cuando un meteorito de hierro de unos 800 metros de ancho se estrelló contra el noroeste de Groenlandia. La depresión resultante fue cubierta posteriormente por el hielo.

Lo que más sorprende a los científicos es que esté "excepcionalmente bien conservado", ya que el hielo de glaciar es "un agente erosivo increíblemente eficiente que habría eliminado rápidamente las huellas del impacto", explicó Kurt Kjær, autor principal del estudio.

Kjær detalló que la condición de la abertura indica que el impacto podría haber ocurrido hacia el final de la última era glacial, lo que colocaría al cráter entre los más jóvenes del planeta.

"Hemos recopilado una gran cantidad de datos de sondeo de radar en las últimas dos décadas y los glaciólogos reunieron estos conjuntos de datos de radar para producir mapas de cómo es Groenlandia debajo del hielo ", afirma el coautor John Paden, profesor asociado de Ingeniería Eléctrica y Ciencias de la Computación en KU y científico asociado en CReSIS.

"Investigadores daneses estaban mirando el mapa y vieron esta gran depresión similar a un cráter debajo de la capa de hielo y observaron imágenes satelitales y, como el cráter está en el borde de la capa de hielo, también se puede ver un patrón circular allí. Sobre la base de este descubrimiento, en mayo de 2016 se realizó un estudio detallado del radar utilizando un nuevo radar de última generación diseñado y construido por KU para el Alfred Wegener Instituto en Alemania", añade.

Paden, quien ayudó a desarrollar el software de procesamiento de señales de radar MCoRDS, participó en vuelos de baja altitud en un patrón de cuadrícula sobre el cráter de impacto para detallar sus dimensiones.

Se puede ver la estructura redondeada en el borde de la capa de hielo, especialmente cuando se vuela lo suficientemente alto --apunta--. En su mayor parte, el cráter no se ve por la ventana del avión. Al usar imágenes satelitales tomadas con un ángulo de sol bajo que acentúa las colinas y los valles en el terreno de la capa de hielo, realmente se puede ver el círculo de todo el cráter en estas imágenes".

Para confirmar los hallazgos del satélite y el radar, el equipo de investigación realizó estudios posteriores en tierra del sedimento glaciofluvial del río más grande que drenó el cráter. El trabajo mostró la presencia de "cuarzo impactado y otros granos relacionados con el impacto", como vidrio. El equipo de investigación cree que estas rocas y granos vítreos probablemente se producen a partir de la fusión por impacto de los granos en la roca madre meta-sedimentaria.

El trabajo sigue para determinar con más precisión el momento del impacto del asteroide en Groenlandia. Los autores dicen que hay evidencia que sugiere que el cráter de impacto Hiawatha se formó durante el Pleistoceno, ya que esta edad es más consistente con las inferencias de los datos actualmente disponibles. Sin embargo, incluso este amplio rango en el tiempo sigue siendo "incierto".

Al suroeste del cráter, el equipo ha encontrado una región rica en posibles escombros expulsados por el impacto, lo que podría ayudar a reducir el intervalo de fechas.

Habría proyectado escombros en la atmósfera que afectarían al clima y el potencial de derretir mucho hielo, por lo que podría haber un flujo repentino de agua dulce en el Estrecho de Nares entre Canadá y Groenlandia que hubiera afectado al flujo oceánico en esa región entera --argumenta Paden--. La evidencia indica que el impacto probablemente ocurrió después de que se formó la capa de hielo de Groenlandia, pero el equipo de investigación aún está trabajando en la fecha precisa".