Los científicos creen que el innovador parche podría brindar protección a las áreas genitales contra todas las enfermedades e infecciones de transmisión sexual.

La función principal del parce seria enviar las células inmunitarias saludables del cuerpo al área genital para ayudar a prevenir infecciones como el herpes y el VIH.

Científicos destacados que participaron en el estudio creían que era necesario administrar rápidas dosis directamente en el área afectada.

Sin embargo, según el estudio publicado en la revista Nature Communications, algunos científicos consideran que esto habría sido invasivo para el paciente y no particularmente efectivo.

La nueva técnica haría redundante el uso de agujas y podría usarse como estrategia en la batalla contra el creciente problema de ETS en el Reino Unido y toda Europa.

La autora principal del estudio, la profesora Linda Klavinskis, del King's College de Londres, dijo: "Este estudio resalta cómo grupos especializados de células inmunes" innatas "en tejidos distantes pueden ser aprovechados para atraer a las células T CD8 protectoras, armando los tejidos frontales del cuerpo desde infección."

Las células T CD8 son células sanas en el cuerpo que ayudan a combatir infecciones.

El avance podría conducir a una mejor vacunación contra las ITS y ETS, afirman los científicos.

La profesor Klavinskis agregó: "Ahora necesitamos confirmar estos resultados con otros tipos de vacunas de la utilizada en el estudio para ver si la vacunación de la piel desencadena una vía común.

"Si se prueba, esto podría tener un impacto significativo en la mejora de la efectividad de las vacunas contra las infecciones de transmisión sexual".

Sucede después de que se supo que los casos de sífilis reportados en Inglaterra han alcanzado el nivel más alto desde 1949, casi un 150% en 10 años.

Mientras tanto, se han registrado millones de nuevas infecciones solo en los últimos cuatro años en los Estados Unidos, dijeron los jefes de salud, en un signo del creciente problema del país en el área.

Se calcula que más de 500 millones de ITS se producen en todo el mundo cada año, lo que desencadena una serie de problemas de salud sexual, reproductiva y maternoinfantil.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dicho que una mayor inversión en investigación y desarrollo para nuevas vacunas es clave para detener la propagación. La osteorrea ha desarrollado resistencia a muchos de los antibióticos comunes que se usan como tratamiento.

Las infecciones son extremadamente comunes: más de un millón de casos nuevos ocurren cada día.

La mayoría no muestra ningún síntoma, por lo que las personas no saben que están infectadas.