En un contexto de un aceleramiento de la inflación y presiones sobre el tipo de cambio, el Banco Central de México (Banxico) subió la tasa de interés por tercera vez en el año.

En tan solo un año, la tasa de interés objetivo ha crecido un punto porcentual, al pasar de 7 % a 8 %, pero analistas prevén que alcance el máximo histórico de hace una década, cuando llegó a 8,25 %.

El Banco de México (Banxico, central) elevó la tasa de interés interbancaria de referencia 25 puntos base, para dejarla en 8% debido al riesgo de inflación que mantienen "un importante sesgo al alza", que se ha incrementado "de manera importante", dijo el organismo autónomo.

"Considerando que el balance de riesgo para la inflación mantiene un importante sesgo al alza, y que este se ha incrementado de manera importante, tanto bajo un perspectiva de corto como de mediano plazo, la Junta de Gobierno ha acordado por mayoría aumentar en 25 puntos base el objetivo de la Tasa de Interés Interbancaria a un día a un nivel de 8%", dijo el organismo en el documento titulado "Anuncio de política monetaria".

En el mes de octubre, la inflación se ubicó en un nivel de 4,90%, reflejando aún los incrementos en los precios de los energéticos que se han venido registrando desde junio pasado, principalmente de la gasolina.

El banco central adelanta que "tomará las acciones que considere necesarias, en particular el mantenimiento o un posible reforzamiento de la postura monetaria actual, a fin de que la inflación general converja a la meta" del Banco de México que es 3,0% anual.

Aclara demás que la Junta "mantendrá una postura monetaria prudente", para fortalecer el anclaje de las expectativas de inflación de mediano y largo plazos para que alcancen dicha meta.

Los tres elementos a los cuales Banxico dará un "seguimiento especial", en el entorno de incertidumbre prevaleciente, son el "traspaso potencial de las variaciones del tipo de cambio [del peso frente al dólar] a los precios, a la posición monetaria relativa entre México y EEUU en un contexto externo adverso, así como a la evolución de las condiciones de holgura en la economía", adelanta la Junta.

Desde la última decisión de política monetaria el peso mexicano registró una depreciación importante y se coloca arriba de los 20 pesos por dólar tras algunas decisiones del próximo Gobierno de Andrés Manuel López Obrador y de su partido en el Congreso.

Además de los factores externos "la cotización del peso se vio afectada por el anuncio [de López Obrador] acerca de la intención de cancelar el Proyecto del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México y, en general, por la preocupación de los mercados por las políticas de la nueva administración y algunas iniciativas legislativas", señala el documento oficial.

Esa incertidumbre ante el nuevo Gobierno "llevó a varias agencias calificadoras a cambiar la perspectiva de la deuda soberana del país de estable a negativa", indica el banco central.

En los últimos tres años, el Banco de México elevó la tasa de interés varias veces desde un mínimo de 3% en diciembre de 2015 al 8% en esta última decisión.

El último aumento ocurrió el 21 de junio de este año, cuando Banxico incrementó la tasa a 4,75% la tasa de referencia.