El mundo se encuentra en peligro de una nueva guerra fría provocada por las tensiones comerciales entre China y EE.UU. que solo puede ser evitada mediante una reforma de la Organización Mundial del Comercio (OMC), afirmó este viernes el ministro de Economía de Francia, Bruno Le Maire, informa Reuters.

"El verdadero riesgo ahora es que entremos en una guerra fría entre China y Estados Unidos […] que sería un suicidio económico para todo el mundo", dijo el ministro durante una conferencia en el marco de un foro de la OMC en París, donde también calificó de "estúpida" la guerra comercial entre las dos potencias.

Le Maire considera que buena parte de los riesgos derivados de la rivalidad económica entre Pekín y Washington podrían ser superados si la OMC saliera de su "parálisis del consenso" que le impide trabajar e hiciera respetar las reglas del comercio internacional. 

El daño que sufrirán las economías de EEUU y de China a raíz de la guerra comercial serán casi las mismas para ambos y no tendrán mucha repercusión: sus PIB anuales no se reducirán más de un 0,3%, explica a Sputnik Nikita Maslénnikov, experto del Instituto de Desarrollo Contemporáneo.

"[Ambos países están] en una situación de mucha presión. Los mercados están nerviosos y ello a pesar de que la guerra comercial entre EEUU y China se veía venir. Es posible que una vez más [EEUU y China] muestren la voluntad política de no entrar en ese escenario", explica Maslénnikov.

Sin embargo, existe también el riesgo de que la Administración Trump se envalentone a la luz de los buenos resultados macroeconómicos del país de los últimos meses y tire adelante con sus planes a pesar de las consecuencias negativas a medio plazo, añade. Aunque la alegría no les durará mucho. "La guerra comercial puede abocar a EEUU a una recesión para 2019", advierte.

"Al final podemos encontrarnos ante el escenario menos halagüeño: una nueva crisis como la de 2008 y 2009 (…) Los chinos entienden los riesgos con los que se pueden topar. No desean tener que enfrentarse a una nueva crisis porque puede ser un golpe muy fuerte, sobre todo, para la clase media", explica.

Si bien el daño para ambos países será casi el mismo, Maslénnikov reconoce que, sin embargo, los riesgos que puede traer con él, su magnitud y su alcance pueden ser un grave problema para China, ya que la economía de Estados Unidos tiene un sistema financiero bastante más desarrollado y su economía está completamente abierta e integrada en el mercado global, a diferencia de la china, por lo que el país asiático podría estar más interesado en alcanzar algún acuerdo o compromiso.

Los efectos secundarios de esta guerra de aranceles se reflejarán primero en las economías de los países de la cuenca del Pacífico, como Malasia, Indonesia, Brunéi, Vietnam, Camboya o Laos, aliados unos y otros de Estados Unidos y de China.

Las principales consecuencias a corto y medio plazo provocarán cambios sustanciales en el sistema mundial de mercados, según Ekaterina Arápova, experta en la Universidad de Relaciones Internacionales MGIMO de Moscú.

"Pueden haber consecuencias negativas para la Organización Mundial del Comercio y para las reglas y los principios que el comercio mundial establece", advierte a Sputnik.

¿Qué ocurrirá a largo plazo? La transformación de la economía china, que de un tiempo a esta parte ha ido experimentando una progresiva apertura al mundo, podría sufrir un empujón: el consumo interno del país y la promoción de los productos nacionales se convertirán en el motor principal de la economía china, prosigue Arápova.

"China ahora mismo no puede imponer aranceles a la tecnología que importa de Estados Unidos porque depende de ella", añade la experta. Aunque sí tiene más margen de maniobra con los hidrocarburos y con la producción agrícola norteamericana, ya que el país tiene otros proveedores, como Rusia.

"Las medidas con las que responderá China a Estados Unidos son puntuales. Solo las aplica en aquellos sectores en lo que es posible prescindir de las importaciones estadounidenses", explica.

A ello se añade que esas mismas medidas solo se apliquen a la producción de ciertos estados norteamericanos. En concreto, a la de aquellos que votaron mayoritariamente a Donald Trump durante las elecciones presidenciales de 2016. Se trata de productos como la soja, el maíz, el trigo, el arroz, la ternera o la carne de ave, entre otros. En 2017, las importaciones estadounidenses a China de este tipo de productos fueron de 24.100 millones de dólares; el 19% de todos los productos agrícolas que importa el país asiático.

Según los datos que maneja Bloomberg Intelligence, China pagó a Estados Unidos 395 millones de dólares para importar su carbón. El país asiático dedica el 90% de ese carbón para producir acero. También le compra petróleo, pero en términos generales, el de Estados Unidos representa una pequeña parte del total si se compara con Arabia Saudí y Rusia. De ahí que los expertos consideren que sea a las importaciones de crudo estadounidense donde el país asiático se pueda permitir meter la tijera en mayor medida.

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Las dos mayores economías del mundo, Estados Unidos y China, se han enzarzado en una batalla comercial que podría tener efectos secundarios inesperados sobre la economía global.

Washington ha aplicado aranceles a bienes importados desde China valorados en US$34.000 millones. Ha sido su acción más reciente para hacer frente a su enorme déficit comercial con la potencia asiática.

Pekín le ha respondido aprobando nuevos aranceles por un monto similar.

En total, unos 800 productos chinos, desde calentadores hasta robots industriales y autos,tendrán un arancel del 25% cuando sean importados a Estados Unidos.

De igual modo, China fijó una tasa del 25% en un conjunto de productos procedentes de Estados Unidos, desde petróleo hasta soja.

Pero ¿qué dicen los datos sobre el actual conflicto comercial?

1. De vuelta a 1970

Cuando Donald Trump se convirtió en presidente de Estados Unidos prometió hacer el país "grande de nuevo". Parte de ese plan se basaba en cambiar radicalmente cómo funcionan los acuerdos comerciales con otros países y enfocarse en proteger la economía interna.

El regreso del proteccionismo

En el año 1900, los aranceles representaban en torno al 30% del valor total de las importaciones de EE.UU. En ese momento, el país intentaba reducir la entrada de bienes foráneos y desarrollar su joven sector industrial.

Los nuevos aranceles regresarán al país a un nivel de proteccionismo nunca visto desde la década de 1970, cuando la tarifa promedio se ubicaba en 6,5%.

En 2016, los aranceles promedio eran de 1,5%, el nivel más bajo desde la independencia en 1776.

2. Cerrando el déficit comercial

Con estas nuevas políticas proteccionistas, el principal objetivo de Trump es reducir el ingreso de importaciones chinas e impulsar a los estadounidenses a comprar más productos hechos en el país.

Comercio de EE.UU. con China

El mandatario cree que esta es la mejor vía para cerrar el déficit comercial con China, que en la actualidad se ubica en US$375.000 millones.

Creció notablemente desde 2001, cuando China se incorporó a la Organización Mundial de Comercio y comenzó a mejorar de forma significativa su posición y sus relaciones con buena parte del mundo.

3. Empleos en riesgo

Hay preocupaciones de que los aranceles también afecten a los empleos en EE.UU.

Empleos en riesgo

The Trade Partnership, una empresa de investigación económica, señala que el impacto será peor de lo que se esperaba inicialmente con unos 400.000 puestos de trabajo afectados.

Empresas fabricantes que usan metal, componentes eléctricos y materiales de construcción tendrán que pagar más por sus materias primas y, posiblemente, cobrar más por su trabajo o reducir puestos de empleo.

Esto dependerá de cuán altos son los aranceles particulares y también de si su aplicación se expande a otros países como Canadá, México y la Unión Europea.

4. ¿Cuánto daña al comercio?

Desde marzo pasado, ambos gobiernos han publicado (y anulado) informes y listas de lo que harán.

Batalla arancelaria

Hasta ahora, solamente aranceles por un valor de US$3.000 millones han entrado en vigor, pero Trump ha amenazado con nuevos aranceles.

Además de los que entraron en vigor este viernes, y en respuesta a la retaliación de China en junio, el mandatario estadounidense ordenó aranceles valorados en US$200.000 millones y ha amenazado con imponer otros por un valor similar.

5. ¿Qué productos se ven afectados?

La lista de bienes que se verán afectados por los aranceles ha sido actualizada varias veces por ambos gobiernos.

Los sectores más afectados.

China está enfocada en los productos agrícolas y en partes mecánicas para el sector de la energía, mientras que EE.UU. apunta a un amplio número de productos industriales.

6. ¿Cuán peligroso puede ser el conflicto comercial?

La guerra comercial iniciada por Trump podría afectar potencialmente a productos de otros socios comerciales de EE.UU.

China, el mayor socio comercial

También podría provocar una reacción en cadena a medida que los países empiecen a tomar medidas contra sus socios, quienes podrían actuar en retaliación.

Los datos de la oficina del censo de EE.UU. muestran cómo la economía de ese país depende fuertemente de las importaciones.

Desde 1992, China ha jugado un papel extremadamente importante en el comercio de Estados Unidos.