Jose Manuel García Bautista.-El misterioso asteroide Oumuamua, con su característica forma alargada, sigue siendo estudiado por los astrónomos y científicos del mundo desde que penetrara en nuestro Sistema Solar.

Gracias al telescopio Murchison Widefield Array (MWA) se verificaron las transmisiones de radio del Oumuamua entre los 72 y 102 MHz en frecuencia de radio. Algo es evidente en lo derivado de su estudio: ni es un objeto extraterrestre ni se ha recibido signo de vida inteligente en él pero si es un buen ejemplo de objeto proveniente de fuera del Sistema Solar para poder ser estudiado.

El asteroide Oumuamua confundió, inicialmente, a los astrónomos, pues pensaban que podría ser un cometa, sin embargo en su estudio se esclareció pronto el origen del mismo.

Steven Tinglay, de la Universidad Curtin del Centro Internacional de Investigación de Radioastronomía (ICRAR) explicaba en un comunicado: “observar este objeto con el MWA. Pero como podemos ver una gran parte del cielo a la vez, cuando algo como esto sucede, podemos volver a analizar los datos y analizarlos después del hecho.Si existen civilizaciones avanzadas en otras partes de nuestra galaxia, podemos especular que podrían desarrollar la capacidad de lanzar naves espaciales sobre distancias interestelares y que estas naves espaciales pueden usar ondas de radio para comunicarse. Si bien la posibilidad de esto es extremadamente baja, posiblemente incluso cero, como científicos, es importante que evitemos la complacencia y examinemos las observaciones y las pruebas sin prejuicios”.

Sobre el estudio Tingaly aclaraba: “No encontramos nada, pero como ha sido el primer objeto de su clase en ser descubierto, Oumuamua nos ha dado una oportunidad interesante para expandir la búsqueda de inteligencia extraterrestre desde objetivos tradicionales como estrellas y galaxias a objetos que están mucho más cerca de la Tierra.Esto también permite búsquedas de transmisores que son de muchos órdenes de magnitud menos poderosos que aquellos que serían detectables desde un planeta que orbita incluso las estrellas más cercanas”.

Las especulaciones que afirmaban que el Oumuamua es/era una “nave extraterrestre” quedaron rápidamente descartadas además de resultar absurdas. El Oumuamua sigue siendo seguido por los radiotelescopios y telecopios de todo el mundo tratando de recabar el máximo de información útil que puede aportar.