El empresario chino Jack Ma considera que un conflicto entre China y Estados Unidos puede destruir tanto el comercio entre ambas naciones como el de muchos otros países y pequeñas empresas.

El fundador de la compañía de comercio electrónico Alibaba, considera que el aumento de las tensiones entre las que actualmente son las dos economías más grandes del planeta pueden desencadenar un conflicto militar de grandes proporciones.

Advierte además que una guerra comercial entre ambas naciones "dañaría a todo el mundo".

El empresario chino realizo etas declaraciones en el marco del Foro Público de la Organización Mundial del Comercio (OMC), celebrado en Ginebra (Suiza).

Ma aseveró en su intervención que "cuando el comercio se detiene, a veces comienza la guerra. Así que el comercio es la manera de detener las guerras". Asimismo, añadió que "el comercio es la forma de generar confianza" y "no el arma [con la cual] luchar unos contra otros".

El fundador de Alibaba y el hombre más rico de China considera que Pekín y Washington deberían "trabajar juntos para resolver este desafío, crear más empleos, curar la pobreza", así como "usar la tecnología para resolver enfermedades y el medioambiente, en lugar de esta suerte de guerra" y volvió a advertir una vez más que tal enfrentamiento comercial podría durar dos décadas.

Los últimos roces entre estadounidenses y chinos en el mar de la China Meridional son una muestra más de la rivalidad política y económica entre ambas partes y dan la impresión de que Pekín ha arrebatado a Rusia el estatus de máximo villano para Washington.

El pasado 1 de octubre, el buque estadounidense USS Decatur casi colisionó con un destructor chino que lo iba a escoltar, pero las maniobras navales en esa zona disputada solo son uno de los elementos de la gran rivalidad entre estados Unidos y China.

Esta preocupación de Washington por Pekín se exacerbó en enero, cuando el Pentágono dio a conocer una nueva "estrategia de defensa nacional" y calificó a China y Rusia como las dos mayores amenazas para los intereses de EE.UU. Esa designación marcó un cambio profundo en la política de defensa estadounidense, que se había centrado en combatir el terrorismo durante más de una década.

Michael Maloof, un antiguo integrante del Pentágono, aseguro que considerar a China como amenaza política, económica y militar es "una parte integrante" de una estrategia más amplia de EE.UU. para mantener "cierto nivel de dominación mundial", y subrayó que el 'giro hacia Asia' sirve para satisfacer una necesidad interna inmediata: la creación de empleo a través de "más producción y venta de armas".