El presidente de EEUU, Donald Trump, dijo que cerrará la frontera con México, o una gran parte de ella, la próxima semana si el país latinoamericano no colabora en evitar que la migración ilegal.

"Si México no detiene de inmediato toda la inmigración ilegal que ingresa a los Estados Unidos a través de nuestra frontera sur, cerraré la frontera, o grandes secciones de la frontera, la próxima semana", publicó Trump en Twitter.

Además, culpó a los políticos demócratas de que EE.UU. tenga "las leyes migratorias más débiles que en ningún otro lugar del mundo" y exigió que el Congreso cambie la legislación que regula el proceso de ingreso al país norteamericano.

El mandatario ha asegurado que su país gasta "tanto dinero" por los inmigrantes ilegales que el cierre de la frontera será "una buena cosa". Según Trump, para las autoridades mexicanas "sería muy fácil" cumplir su exigencia, pero estas prefieren "tomar nuestro dinero y hablar".

Por su parte el comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) Kevin McAleenan dijo que la agencia ha llegado a su punto de quiebre mientras continúa la oleada de migrantes que buscan asilo en la frontera.

El comisionado dijo que están a punto de alcanzar las 100.000 detenciones de migrantes en la frontera sur de los EEUU durante marzo, lo que sería lo más visto para un mes en más de una década.

Además, McAleenan dijo que México debe ayudar a disuadir el aumento de migrantes al colocar más puntos de control en todo el país y abstenerse de proporcionarles incentivos.

El 28 de marzo, la ministra del Interior de México, Olga Sánchez Cordero, dijo que México recibirá desde Honduras una caravana de 20.000 migrantes en las próximas semanas.

Según Sánchez, si el flujo migratorio actual de Centroamérica permanece sin cambios, la cantidad de migrantes que intentan pasar de México a EEUU alcanzará las 900.000 personas para fines de este año.