Las acusaciones anunciadas este jueves suponen un máximo de 10 años de prisión por cada una, de ser comprobada la culpabilidad del fundador de WikiLeaks, Julian Assange.

Las nuevas imputaciones se suman al cargo de conspiración anunciado por Washington justo después de que el activista australiano fuera arrestado en Reino Unido tras ser despojado de su asilo político en la Embajada ecuatoriana en ese país.

La fiscalía sostiene que Assange pudo cometer un acto de espionaje al colaborar con agentes de inteligencia para obtener y distribuir información secreta, una conducta que la defensa del acusado ha justificado en reiteradas ocasiones alegando que es parte de su labor periodística.

"Julian Assange no es un periodista. Nuestro departamento se toma en serio el papel de los periodistas en nuestra democracia", declaró el secretario adjunto del fiscal general de Estados Unidos, John Demers, en un comunicado.

Esa acusación estipulaba un límite de cinco años en prisión, pero los nuevos cargos, cada uno con una potencial privación de libertad de hasta una década, suponen un máximo adicional de 170 años tras las rejas.

Julian Assange condenado a 115 años

Trascendió que los cargos giran en torno a la publicación de documentos secretos en 2010 obtenidos por la exanalista de inteligencia Chelsea Manning, e incluyen presuntas violaciones a la denominada Ley de Espionaje del país norteamericano. John Demers, asistente del fiscal general para la Seguridad Nacional del Departamento de Justicia, señala que Assange estuvo involucrado en una "solicitud explícita de información clasificada".

Según cita The Washington Post, los fiscales añaden que Assange y WikiLeaks "alentaron repetidamente a las fuentes con acceso a información clasificada a robarla" y entregarla al portal, y alegan que Manning respondió a ese llamado descargando y posteriormente proveyendo al activista de bases de datos de reportes de guerra, evaluaciones de los detenidos en la base de Guantánamo y cables del Departamento de Estado.

Analistas estiman que el desarrollo del caso contra Assange sienta un precedente que pondría en riesgo a otros periodistas que publiquen información confidencial o que la hayan divulgado con anterioridad. El portal WikiLeaks, por su parte, ya se ha pronunciado respecto a las imputaciones contra su fundador.

"Esto es una locura. Es el fin del periodismo de seguridad nacional y de la Primera Enmienda", escribió la organización en su cuenta oficial de Twitter.

El activista se encuentra bajo arresto desde el pasado 11 de abril, cuando las autoridades británicas procedieron a su detención cuando se encontraba en el interior de la embajada de Ecuador en el Reino Unido, donde permanecía asilado desde el 19 de junio de 2012.

Ecuador puso fin al asilo de Assange después de que el fundador de Wikileaks demandara a las autoridades ecuatorianas después de que Quito le impusiera un protocolo de convivencia en la embajada. 

Desde entonces, Assange se encuentra en poder de la justicia británica, que lo ha condenado por violación de medidas cautelares en 2012, y a la espera de ser extraditado bien a EEUU., que lo requiere por la difusión de cientos de miles de documentos secretos, o a Suecia, por agresión sexual a dos mujeres.