La Libra en su inicio estará acoplada al dólar y todos sus movimientos, que rebasan el trivial ámbito financierista, comportan un trascendental trasfondo geoestratégico donde no se puede eliminar la convergencia de los intereses monetaristas, hoy mediante las criptodivisas, de Israel/EEUU/Reino Unido, cuyo desenlace no es apto para cándidos ni cardíacos.

David Marcus diseñó la nueva criptodivisa Libra de Facebook y su infraestructura de pagos que vienen detallados en un 'libro blanco': "construir una divisa global sobre la tecnología 'blockchain'" y diseñada para "pagos que van desde micro-pagos (sic) a remesas sin comisiones (sic)", algo así como un "sistema de pagos sin fronteras", según el portal tecnológico estadounidense Wired.

Según The Financial Times, David Marcus está consciente de que el mayor desafío será que "la Libra no sea sinónimo de Facebook" y detalla cómo David Marcus "jugó un papel central en el proyecto".

Según el portal Jewish Business News, Zuckerberg encargó a David Marcus lo que hizo en Paypal: "Enséñame el dinero".

Llamó la atención la ferocidad con la que el portal Breitbart, muy cercano a Trump, fustigó que la Libra será 'gobernada' por una coalición de élites con sede en Suiza: "los amos del universo de Silicon Valley", cuya 'asociación' es un grupo de amigos elitistas de Mark Zuckerberg, donde convergen 28 empresas (cada una aportará 10 millones de dólares): desde Visa y MasterCard, hasta empresas de Silicon Valley como PayPal, Uber, Stripe y Booking.

Business Insider expone la forma en que funcionará Libra mediante la nueva empresa 'Calibra': una "cartera digital para manejar los tratos de los usuarios de criptodivisas" y revela 8 puntos de su operatividad:

  • Libra será accesible por Facebook Messenger, Whatsapp y un software 'standalone'. Calibra puede ser descargada por Apple App Store y Google Play store.
  • Se requiere una identidad emitida por el Gobierno para abrir una cuenta en Libra.
  • Los usuarios podrán convertir sus divisas locales a Libra y almacenar sus cuentas en su cartera Calibra. Libra tendrá aproximadamente el mismo valor que el dólar, el euro o la libra esterlina.
  • Se podrán realizar otro tipo de pagos en Libra y puede ser integrado a los sistemas de pago de los socios de Calibra como Uber.
  • Son varios los cofundadores de Libra. El polémico Zuckerberg "espera conseguir 100 miembros" y en forma teórica está abierto a sus rivales, donde cada uno contará con un voto 'democrático'. En la lista de probables miembros no aparecen los bancos y omite a Google y Apple, sus principales rivales de Silicon Valley.
  • Calibra no compartirá ninguna información con su matriz Facebook, al menos que se solicite expresamente. Tampoco los usuarios de Calibra necesitan pertenecer a Facebook o a Whatsapp.
  • Para Facebook, Libra representa "más ingresos por publicidad". Esa es la parte amable de su presentación que no toma en cuenta el enorme control sobre la vida de los humanos que puede tener Zuckerberger.
  • Los desarrolladores serán capaces de construir material usando la tecnología 'blockchain' de Libra con el lenguaje pre-programado MOVE.

Según Facebook, escogió la sede de la 'Asociación Libra' en Suiza debido a que "posee una historia de neutralidad global y apertura a la tecnología 'blockchain".

La Asociación Libra "es la única parte capaz de crear (acuñar) y destruir (quemar) la libra", en fuerte contraste con Bitcoin, la más amplia y popular criptodivisa y su "sistema descentralizado" donde "ningún cuerpo gobernante puede seleccionar incrementar o decrecer el suministro de la divisa, y ningún banco puede prevenir a un individuo de poseerlo, enviarlo o recibir".

Según Zuckerberg habrá "un equipo dedicado de expertos en manejo de riesgo, enfocado a prevenir a la gente de usar Calibra para propósitos fraudulentos".

The Financial Times exhibe una panoplia de críticas a libra que "no representa una divisa digital genuinamente descentralizada" ya que, pese a sus intenciones, las "transacciones al inicio serán validadas por el consorcio fundacional", y es "anatema para quienes ven a las criptodivisas como una alternativa anónima (sic) al sistema centralbanquista".