La icónica cadena de tiendas de Estados Unidos que fue emblema del "sueño americano" acabó en la quiebra y cerrando sus puertas.

Debilitada por el ascenso del comercio electrónico, Sears -la emblemática cadena que llegó a dominar los centros comerciales en Estados Unidos- se declaró en bancarrota.

La empresa se acogió el lunes al Capítulo 11 de la Ley de Bancarrota, que permite a las compañías seguir operando mientras reestructuran sus deudas.

Con una historia que se remonta a 1886, Sears fue pionera en la creación de grandes almacenes, construyendo un gigantesco imperio a través de todo el país.

Según destaca el diario USA Today, Sears era un emblema del "sueño americano": un modesto negocio que acabó siendo un imperio del comercio.

Pero en los últimos años la firma ha cerrado cientos de tiendas y vendido muchas de sus propiedades en medio de unafuerte crisis, con una deuda superior a los US$5.000 millones.

"Hemos trabajado mucho para transformar nuestro negocio y desbloquear el valor de nuestros activos", dijo Eddie Lampert, director ejecutivo y principal accionista.

Pero hasta hora, ninguno de los planes puestos en práctica para rescatar a la empresa han funcionado.

Al anunciar al bancarrota, la compañía informó que cerrará 142 tiendas no rentables en los próximos meses, las cuales se suman al cierre de otras 46 en noviembre.

"Entrar a una tienda de Sears en 2018 es como hacer un viaje al pasado", dice Kim Gittleson, corresponsal de negocios de la BBC en Nueva York.

Estanterías a menudo vacías y anuncios escritos a mano, muestran los crónicos bajos niveles de inversión de la compañía.

A mediados de la década de los 90, la mayor parte de los productos que vendía Sears se podían encontrar en otros lados, habitualmente a precios más bajos, comenta Gittleson.

"A los estadounidenses todavía les encanta comprar, incluso en tiendas físicas, si les das una razón. Pero no quieren comprar en Sears", agrega Gittleson.

Además, el creciente auge del comercio online, hizo que la firma fuese perdiendo poco a poco terreno, mientras otros competidores como Amazon o Walmart, ganaban nuevos clientes.

Aparentemente, dicen expertos en el rubro, Sears no hizo lo suficiente para potenciar sus ventas electrónicas, un error que en poco tiempo le pasó la cuenta y ahora tiene a la firma en la bancarrota.