La compañía Huawei ha inaugurado este viernes en Madrid su tienda más grande del mundo, de entre las que se encuentran fuera de China. El establecimiento cuenta con más de 1.100 metros cuadrados distribuidos en dos plantas, y está ubicado en pleno centro de la capital de España.

La apertura de este nuevo y flamante espacio llega tan solo una semana después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, rebajase la tensión comercial con China al anunciar que levantaría el polémico veto a la compañía asiática, que en mayo fue incluida en la llamada 'Lista de Entidades' del Departamento de Comercio estadounidense. El veto impedía a Huawei comprar piezas y componentes a las compañías norteamericanas sin la aprobación del Gobierno norteamericano, y constituía una fuerte medida de presión en el marco de una intensa guerra comercial entre EE.UU. y China.

El restablecimiento de las relaciones entre Washington y Pekín, escenificado la semana pasada en la cumbre del G-20, parece haber insuflado cierto entusiasmo en el sector comercial de las telecomunicaciones, si bien predomina aún la incertidumbre sobre el futuro de esas relaciones bilaterales, y de las que puedan mantener paralelamente Huawei y Google.

Un laboratorio del 5G en España

El nuevo espacio habilitado por Huawei para la exposición y venta de sus productos es, evidentemente, un claro mensaje al mundo sobre la magnitud de su negocio en el mercado de las tecnologías, y constituye una inequívoca declaración de intenciones sobre su capacidad para posicionarse en el codiciado ámbito de la tecnología 5G.

El experto en derecho digital y estrategia digital Borja Adsuara explica que el nuevo 'Espacio Huawei' se traduce en "una apuesta por España" y por convertir al país ibérico "en el laboratorio del 5G".

En opinión de Adsuara, toda Europa se beneficiará indirectamente de la presencia de un gigante de esta tecnología en su terreno, no solo porque cuenta con "empresas que desarrollan tecnología 5G, como Nokia o Ericsson", sino porque el Viejo Continente quiere ser "el campo de juego al que vengan a jugar las mejores compañías del mundo". "El Internet de las Cosas, las 'smart-cities' o los coches conectados" son las realidades por las que, a juicio de este experto, Europa está apostando actualmente.

De poner "palos en las ruedas" a la necesidad de  colaborar

Preguntado por el papel de EE.UU. en el nuevo tablero global de las telecomunicaciones, Adsuara cree que los norteamericanos deberían ponerse a "hacer los deberes" y a "competir" limpiamente. "En el fondo –explica–, las represalias que ha querido tomar EE.UU. contra China se deben a que se dieron cuenta de que les llevaban ventaja, y han querido poner esos palos en las ruedas" de su rival.

Este especialista en estrategia digital estima que, en cualquier caso, EE.UU. "va a tener la oportunidad de competir en Europa con empresas europeas, chinas y de todo el mundo, para ver quién hace mejor las cosas". A este respecto, Adsuara sugiere que, en este nuevo capítulo de la historia de la innovación tecnológica, "no se trata de destruir a nadie, sino de 'diluir' el poder" para que nadie acumule demasiado . Por eso se muestra convencido de que el futuro de la tecnología global pasa necesariamente por un "equilibrio entre empresas que desarrollen distintos elementos y distintos componentes, que estén obligadas a competir pero también a colaborar entre ellas".